¿CÓMO NACIÓ LA ESCRITORA?
Hola, soy María Raquel Lara Rocha, la 4ª hija de un total de 11, nacida en una familia campesina de escasos recursos, en una época en que la mujer debía luchar por salir de su casa en contra de sus padres, para educarse, porque la única opción de salir era para casarse.
Mi educación básica la
logré en un pueblito llamado Purén, que quedaba a seis kms de nuestra casa, y mi educación media en Angol gracias a una
beca. Gracias a esa misma beca pude continuar mi educación universitaria en Temuco.
Las tres ciudades se localizan en el interior de la región de La Araucanía, en Chile..
Estudié Pedagogía en Historia y Geografía, en la Universidad de Chile sede Temuco, que luego que se fusionó con la Universidad Técnica durante el golpe militar, dió origen a la Universidad de La Frontera.
Me siento muy agradecida con la Universidad, porque desde que entré a la carrera, la profesora Ursula Friebel Wunder, una excelente educadora, me seleccionó como su ayudante de cátedra y de investigación, integrandome al grupo de profesores de Geografía y porque en tanto me titulé, fui invitada a quedarme para seguir mi carrera académica. Ayudó mi interés por colaborar con los trabajos de docencia y de investigación de mis profesores y aprender todo lo que fuera necesario para ser un aporte en la enseñanza de los contenidos, y en los informes de investigación y publicaciones en Revistas y libros.
Me especialicé en la ciencia geográfica y su enseñanza, participando en numerosos cursos de capacitación, diplomados, postítulos y perfeccionamientos de posgrados en Geografía.
Procurando entenderme, llegué a la conclusión de que mi origen humilde me hacía pensar que nunca estaba suficientemente preparada, por lo que me convertí en un ratón de biblioteca, considerando los contenidos que debía aprender. También ayudó mi disposición de colaborar en el mejoramiento continuo de la carrera y con el bienestar de los estudiantes.
Entre las actividades que desarrollé como académica están:
1. Docencia: Colaboré en la formación de profesores de Historia, Geografía y Educación Cívica mediante un promedio de 4 asignaturas dictadas cada semestre, y a algunas ingenierías, mediante la asignatura electiva "sistemas de información geográfica y percepción remota. Extraño ahora la cercanía con los estudiantes, por las grandes satisfacciones que aportaron y aún aportan a mi vida.
2. Investigación.
a) Colaboré en proyectos de investigación de Gografía cultural, Geografía Fisica, Geografía Urbana, Geografía aplicada (en mi etapa de estudiante e inicio de mi carrera académica, como dibujante a mano alzada, trabajo de campo y creando la cartografía para los informes y publicaciones:
- 1974-1980. "Cultura Mapuche y la Región de la Frontera" dirigido por Ursula Friebel Wunder.1975-1977. Areas de riesgo volcánico en la Región de La Araucanía "El caso de la ciudad de Lican Ray, año 1975 y Revista Lican Ray 75.
- 1976-1977. Proyecto Mapa Escolar de Pitrufquén. UC., UTE, U Chile en Temuco y Secretaría Ministerial de Educación;
- 1977-1977. Proyecto Plan Educación Rural Mapuche en Rucapangue (PERM); Pontificia Universidad Católica en convenio con el Instituto de Desarrollo Indígena (IDI);1978-1979. Tres estudios antropológicos. Universidad de Chile, Departamento de Antropología. Facultad de Ciencias Humanas, dirigido por Américo Gordon;.
- 1981-1983. Aguas Termales y sus Aspectos fitogeográficos. Importancia para la IX Región. Jefe Proyecto: Sr. Pedro Riffo A, Gustavo Navarrete y G. Montero .
- 1984-1987. Clima Urbano de Temuco. Investigador esponsable:Jorge Hernández. DIDUFRO:1988-1990. Proyecto Fondecit: Onomástica hispánica y prehispánica en la Provincia de Arauco y Bío‑Bío.(Proyecto terminado)
b) Participé como co-investigadora en Proyectos de investigación (en los inicios de mi carrera académica):
- 1981-1981. Atlas de potenciales de la IX Región. SERPLAC- U. De Chile sede Temuco.
- 1984-1988. Prospección y evaluación de los potenciales hidroeléctricos en la cordillera y precordillera de la IX Región. Dirige: Luis Bannura
- 1984-1988- "Diseño de una metodología para el diagnóstico de cuencas hidrográficas, con información limitada, en el marco de un desarrollo sustentable".Investigador Responsable: Hugo Carrasco (Geografo)
c) Fuí investigadora Responsable en los siguientes Proyectos de investigación:
- 1989-1992:"Calidad de vida en la ciudad de Temuco y patrones de distribuci\n de la mortalidad y desnutrición infantil"DIUFRO
- 2000-2002. Patrones delictuales en menores, en las ciudades de Temuco y Padre Las Casas (Chile) y Bahía Blanca (Argentina). Coinvestigadora: Amelia Gaete Trincado
- 2005-2007. Niveles de pobreza y problemas conductuales y delictuales infanto-juveniles en Temuco urbano DIDUFRO 120209,
Estas investigaciones estuvieron, centradas en familias vulnerables y en los niños que eran retirados del interior de ellas, para incorporarlos a una red de instituciones de caracter privado "con fines de protección", o "para mantener bajo control a los niños que fueron etiquetados como "delincuentes" o que estaban en conflictos con la justicia".
Quise entender las verdaderas razones de la existencia de estas instituciones, y si realmente lograban beneficios para los niños.
Al poco tiempo de investigar las instituciones colaboradoras de SENAME(o mejor niñez) a nivel nacional, junto a un grupo de académicos de la Universidad de La Frontera, que formaron parte del Centro de Investigación sobre desarrollo Inanto Juvenil, pudimos comprobar que el Estado entrega a los privados un aporte promedio de 400 mil pesos por niño dentro de la Institución, donde los niños son "objetos de protección" pero "no son sujetos de derecho", como lo establece la Convención de los Derechos del Niño de 1989
Esto fue corroborado en los resultados obtenidos en el informe Jeldres, 2012, que puso en evidencia graves irregularidades en contra de los niños que viven en su interior, como: Abusos Sexuales y Violencia que cometen en contra de los niños, los propios guardadores y otros jóvenes internos; "explotación sexual infantil" en algunos centros; "deserción escolar", "regreso de niños y adolescentes a altas horas de la madrugada"; "consumo de pasta base y otras drogas, estando al cuidado del hogar", "maltratos" y "muertes de niños". Aparte de lo anterior, habían niños con discapacidad severa y enfermedades crónicas que no reciben tratamiento. Se concluyó que el 25% de los niños internados viven en "alto riesgo", es decir que 6500 niños y jóvenes de un total de 15000 niños internos, y que los motivos de ingreso, en mas de 70% eran por medidas de protección, por extrema pobreza. Este informe fue silenciado hasta que un reportaje de CIPER lo sacó a la luz Servicioproteccion.
A 10 años del Informe Jeldres, la situación en los centros del SENAME parece no haber cambiado, evidenciando que las problemáticas detectadas persistieron en el tiempo. (DIPRES, 2024).
Me pregunté si la pobreza era motivo suficiente para institucionalizar a niños, alejandoles de sus familias.
Luego de estudiar mas de 5000 causas judiciales relacionadas con niños y niñas menores de edad en la ciudad de Temuco, y conocer en sus familias a 250 niños y a sus padres, llegué a la conclusión que la pobreza no era suficiente motivo para ser internados en esas instituciones, en muchos casos, en contra de la voluntad de los padres, y ni siquiera teniendo como causa concomitante el alcoholismo, la drogadicción de sus padres.
En muchos casos, los niños en conflicto con la justicia habían hurtado, robado, dañado o dado muerte a otros a causa del alcohol o las drogas, marcando sus vidas para siempre. ¿Pero quiénes son los verdaderos responsables? Los niños imitan o resienten a sus padres, y son los adultos los que venden alcohol, neopren, drogas, o descuidan sus deberes de padres. (En Chile se detectó que 70% de los padres (varones) no pagaban las pensiones alimenticias de sus hijos, o no cumplían las visitas acordadas. Es decir, son muchas las mujeres que crian solas a sus hijos.
Las instituciones "de protección y derecho deberían existir, pero para sólo niños enfermos crónicos, o para niños huérfanos, pero por un maximo de 6 meses, tiempo en que debier lograrse que algún pariente asuman la paternidad, las familias cuidadoras, si quieren adoptarlos, o familias que buscan adoptar niños.
En 2012 el Estado entregaba 400.000 pesos por niño interno al mes. Estoy absolutamente convencida de que si los gobiernos, en lugar de institucionalizar a los niños, invierten esa misma cantidad mensual en las familias vulnerables, esa para financiar cursos sobre paternidad amorosa, responsable, compartida; capacitacón laboral, salud mental, y terapias de pareja, muchos niños se salvarían de ser abusados, prostituidos, violentados, abandonados, de consumir drogas, alcohol o morir por depresión y otras enfermedades mentales, etc. Tambien, muchas muchas mujeres se salvarían de la violencia y femicidios.
4. Publicaciones de los resultados de nuestras investigaciones. Las universidades publicas y sus investigadores, como intelectuales publicos, tienen el privilegio y el deber de poner a disposición de la comunidad los resultados de los proyectos de investigación financiados por el Estado, mediante publicaciones de artículos en revistas especializadas, capítulos de libros y libros:
Puedes bajar en forma gratuita la última versión del libro: Desviación social y delincuencia en Chile y La Araucanía: https://bibliotecadigital.ufro.cl/?a=view&item=512
4. Extensión universitaria. Otra forma de poner a disposición de la comunidad en general, los resultados de las investigaciones es a través de actividades de extensión académica, como Congresos, Seminarios, Encuentros coloquios, etc.
5. Desarrollo institucional. Ayudar al desarrollo de la institución de educación superior. Propuse y fue aceptado e instalado en la Universidad de La Frontera un Laboratorio de Geografía; copropuse un Centro de Investigación de Desarrollo Infanto Juvenil, un Observatorio de Infancia y Juventud y un Programa de Acceso Especial a la Educación Superior para niños que crecieron institucionalizados por orfandad, abandono o extrema pobreza.
Durante mi carrera académica, parte de la realidad vivida en mi niñez se presentó ante mí cuando decidí investigar a los niños que crecían institucionalizados por orfandad, pobreza o por conflictos con la justicia. Me preguntaba cómo podría colaborar para que los niños no sufran y puedan encontrar el camino para estar a salvo de almas negras, que les están haciendo daño.
Una serie de eventos de alto impacto emocional me empujaron a escribir desde que tenía 5 años en "mis diarios de vida", que en realidad en principio eran cuadernos de 40 hojas. A esa edad fue cuando mi inocencia se enfrentó a la noticia de que mi padre estaba enfermo y su salud física y mental se resentía cada vez más. Fue difícil aceptarlo, porque lo adoraba. Era un gran padre, un excelente carpintero, un trabajador incansable y un ser humano incomparable.
Nunca olvido cómo nos enseñaba a reconocer y valorar los recursos con valor alimenticio y medicinal en el bosque y a cada ser de la naturaleza presente en el espacio que recorríamos. Eran para él maravillas de la creación para hacer posible la vida humana. Recuerdo sus canciones que acompañaba con su guitarra en "contra alto" y sus conversaciones con mamá y nosotros a orillas del fogón.
Conforme crecía la enfermedad crónica de mi padre, fue causando grandes estragos en la vida familiar, ya que éramos 11 hermanos y mi madre se veía en la obligación de trabajar desde muy temprano y hasta muy tarde para sostenernos y para ayudar a nuestro padre. Entonces, como niña, lo culpaba de muchas cosas, y resentí el hecho de que me dijera que "para qué me empeñaba tanto en estudiar, si cuando contrajera matrimonio, lo único que iba a poder hacer era cuidar la casa, criar hijos y atender al marido".
Me imagino su impotencia cuando no pudo convencerme de que no me fuera del hogar familiar en dirección a la ciudad. donde cursaría mi educación media. Por muchos años recordé con mucho dolor cuando me dijo que luego que cruzara el dintel de la puerta, no tenía un lugar donde volver y que me olvidara que tenía padre. Yo solo le respondí que jamás le pediría nada. El rencor se apoderó de mí, y por eso no lo hice partícipe de ninguno de mis logros.
Mi madre, siempre conciliadora, en cartas me decía que lo comprendiera, porque como estaba enfermo, esperaba que sus hijos trabajaran para ayudar, pero ella quería que yo estudiara. Antes de titularme, contraje matrimonio, tal vez porque por primera vez sentí que un hombre me amaba. Era tradición casarse en el hogar familiar, por lo que decidí que lo haría allí. Entonces, mi padre me permitió hablarle, para comunicarle que me iba a casar y como yo era menor de edad, necesitaba su permiso. Me dijo que estaba bien, como si estuviera esperando que solo me casara y diligentemente me acompañó al registro civil a obtener el documento respectivo firmado por él. Mis hermanos me ayudaron a construir un espacio provisional para los invitados, que para mí serían mis familiares más cercanos. Le dije que no esperaba ningún regalo, y que ni siquiera le pediría que me entregara en el altar, que solo le rogaba que se mantuviera sobrio, que ese sería su mejor regalo.
Despues de terminada la fiesta, supe que el padre de mi infancia aún estaba allí, pues tuvo la fuerza de voluntad de no beber, aunque para él debió ser un gran sacrificio, pero terminada la fiesta me dijo que si me daba cuenta que de nada sirvió estar estudiando. Ahora casada, luego con hijos, los estudios ya no sirven de nada. Le dije con mucha rabia, que no sería así.
Todo parecía ir "viento en popa", hasta que poco antes de titularme, en agosto nació mi primera hija, y en tanto llegué a casa, mi esposo me leyó las reglas a seguir. Lo primero que me dijo fue que tenía que abandonar mis estudios. Que ahora era madre, esposa y dueña de casa. ¡No lo podía creer! En primer lugar, si ya venía algo deprimida despues del parto, algo así era lo menos que esperaba. Solo atiné a decirle que "ni lo sueñe". Su respuesta fue, bueno, atente a las consecuencias.
Entonces me acordé de mi padre, mi abuelo, unos tíos, un vecino, que influía en mi padre, pero juré que no les daría la razón. Nadaría contra la corriente, y encontraría la forma de titularme, de seguir con mis ayudantías, de cuidar a mi hija, hasta que la sala cuna de la universidad la admita a sus 3 meses de edad. Mis compañeras de curso y profesoras se convirtieron en mis ayudantes de crianza. Ya en noviembre ingresó a la sala cuna, que estaba a 50 metros de mi oficina, por la que pude amamantarla despues de mis clases, pude estudiar, hacer mi practica, ejercer mi ayudantía, y criar a mi bebita lo mejor posible. Mientras mi esposo lleno de furia, maldecía mi forma de ser, pero sin querer ayudarme con la casa ni la crianza de mi bebé, pero cuando llegaban mis compañeras de curso a cuidar a la bebé, era muy atento con ellas, haciendoles creer que era un gran esposo y padre.
Cuando me titulé, pensé que a mi padre nunca le interesaron mis estudios, por lo que solo invité a mamá, a mi esposo. Seguro que la pena de mi padre fue tan grande, que vino a mi casa para pedirme perdón y darme un abrazo que por muchos años no me dió. No pude responder con el cariño que él esperaba, porque pudo mas el rencor, la rabia por todo lo que había vivido desde mis 13 años, para poder pagar mis estudios e incluso, por lo que estaba viviendo en mi matrimonio. Sentí al poco tiempo de casada, que mi esposo esperaba de mi, a la mujer dueña de casa, a la mujer obediente, sumisa y dispuesta a cumplir todos sus caprichos, exigiendome una y otra vez que dejara de lado mis estudios, mi carrera, mi futuro. No entendía por qué tendría que abandonar todo por lo que había luchado tanto, por casarme, por tener mi hija, si yo jamás iba a descuidarla.
Estaba por un lado, junto con mi familia luchando por recuperar la salud de nuestro padre, con todo lo que podíamos, hasta que perdimos la batalla, pues finalmente su vida se apagó, y por otro, ejerciendo mi carrera y al mismo tiempo, estudiando los postgrados, perfeccionamientos o capacitaciones que la universidad me exigía para mantenerme trabajando en la academia; apoyando a mi esposo con su empresa; administrar mi casa, procurando ser la mejor mamá y esposa posible, aunque sintiendo que no cumplía con los canones esperados en ninguno de los roles que ejercía. Eran fundamental para mi contar con esas personas que pagaba para que me ayudaran a mantener mi casa en orden, y para que cuidaran a mis hijos. Estaba sola, entre mucha gente, pero sonriendo, por el amor que recibía de mis hijos. Cuando ya habían nacido mis 4 hijos, y habían crecido un poco, logré tener la fuerza para decir basta a mi matrimonio. Me convencí que no era saludable para mis hijos, ni para mi, que podía seguir sola y porque sentí que hice todo lo que mis fuerzas me permitieron para mantener mi familia unida. Dios y mis hijos serían la fuente de mis fuerzas y motivación para seguir adelante.
No lograría mi doctorado, aún cuando la Universidad Nacional del Sur me reconoció el 85% del programa como cursados, porque primero estaba el bienestar y la educación de mis hijos.
Cuando mis hijos terminaron sus carreras, quise retomar mi programa de doctorado, pero ya había superado los 45 años, y el Director de Departamento me señaló que ya era demasiado tarde. Mientras él estuvo cursando su programa su doctorado en la misma universidad que yo me había presentado, estuve dictando sus cursos, pero perdió la memoria y el compromiso de apoyarme a mi cuando pudiera volver. ¿Me ocurrió por ser mujer? ¿Porque no quería que yo tambien avanzara? ¿Por que no querría ocupar su tiempo en devolverme la mano? Bueno, supongo que su conciencia tiene la respuesta.
Cuando me jubilé, siguió conmigo el anhelo de seguir investigando, escribiendo, publicando y enseñando, por lo que cuando falleció, mi madre 33 años más tarde que mi padre, prometí escribir uns serie de libros, en honor a ellos, para contar a los padres, autoridades públicas, gobernantes, políticos, científicos, profesores, personas que cuidan niños, etc. lo que ocurre con las familias con padres enfermos crónicos, y cómo pueden ayudar para que los niños aún así puedan ser protegidos en el hogar familiar, para que puedan lograr hacer su viaje por la vida, sin perderse en el camino, sino con el "amor que puede entregar padres enfermos, dañados, sufridos, pero los padres al fin". Esto puede mitigarse Ese dolor puede mitigarse, como dije anteriormente, invirtiendo directamente en las familias vulnerables, con capacitaciones, terapias de pareja y de familia, tratamientos contra las adicciones y becas estudiantiles.
Para que esto funcione, aún queda mucho paño que cortar, en lo que siguen trabajando investigadores de diferentes especialidades, preocupados de las familias vulnerables y pobres y de los niños que nacen en ellas.
Algunos trabajan en el mejoramiento de los sistemas educacionales, en los curriculum educativos; en pautas de crianza; capacidades parentales espero sean para mejorar a los padres, y no para crear pautas para medir esas capacidades como indicador para llevar a los niños a instituciones); otros trabajan para darle voz a los niños en la investigaciones, para mejorar los espacios de recreación, espacios educativos; espacios publicos, etc.; para que como sujeto de derecho puedan participar en el mejoramiento de las relaciones familiares y parentales, para mejorar procesos educativos, etc.
Debido a mi formación académica, tiendo a escribir literatura de no ficción basada en la vida real o de narrativa intelectual, por lo cual me propuse formarme en literatura de no ficción, y en sus diferentes generos literios, aunque no descarto escribir literatura de ficción en el futuro.

Mi primer libro de una serie de literatura no científica es MAED Y SU VIAJE POR LA VIDA CON AMOR. Mi infancia entre el campo y la ciudad se encuentra publicado en:
https://www.amazon.com/-/es/MARIA-RAQUEL-LARA-ROCHA-ebook/dp/B09QCNP5R5.
Espero, que a través de mis relatos, los padres, educadores, y las autoridades publicas, empaticen con esta realidad que viven muchas familias, y trabajen unidos para hacer posible que el alcoholismo y la drogadicción se consideren enfermedades que deben ser asumidas por el Estado, como cualquier otra enfermedad crónica, y se exija a los padres tratar sus consecuencias en ellos y en sus hijos.
También al escribirlos, pienso en muchos jóvenes que crecen con carencias materiales y de afecto paternal, para que se autoyuden escribiendo lo que sienten en diarios de vida, porque es una forma de autoterapia; o leyendo todos aquellos libros que les ayuden a sanar, comenzando con la biblia.
Allí, especialmente en el Nuevo Testamento, descubrirán los dones con que nacieron equipados y las enseñanzas para cultivarlos. Cada pregunta que se planteen, tienen su respuesta en los libros de la biblia y en muchos libros escritos por hombres y mujeres. Solo tienen que buscar a los autores que las respondieron.
Cada joven puede proponerse metas en la vida que las lograrán, si jamás se rinden. Yo sabía que era difícil lograr mis metas, pero le prometí a mi madre y a Dios que jamás me rendiría. Si yo pude, tú también puedes lograrlo.
La SERIE de libros estará escrita con mucho amor, porque el amor es el mejor valor para aplicar en el viaje de nuestra vida.
Junto con escribir mi historia, cuentos y poesía, me he certificado como maestra online. Actualmente curso un máster en negocios online en España y marketing digital en Estados Unidos, para pronto poner en funcionamiento mi "Academia de Formación Online".
La Biblia me ha enseñado que el amor es paciencia, bondad, comprensión, servicio y jamás dejarse vencer por las dificultades.


Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario